jueves, 20 de febrero de 2025

🌟 ¡Atención, atención, pequeños exploradores de la fe! 🌟

 

Os presentamos a Sofía, la niña más curiosa, divertida y rezadora del universo. 📿✨ Le encanta hablar con Dios, pero a veces se lía un poquito… ¿Se dice “Padre Nuestro que estás en los cielos” o “Padre Nuestro que estás en el salón viendo la tele”? 🤔😆

¡Menos mal que Sofía está aquí para aprender con nosotros! Hoy nos enseñará a rezar el Padre Nuestro, sin enredos ni despistes. ¿Estáis listos para la aventura? ¡Vamos allá! 🚀🙏



lunes, 17 de febrero de 2025

¡Aprende el Credo Jugando con Globos! 🎈


Enseñar el credo a los niños no tiene por qué ser una tarea aburrida ni complicada. De hecho, ¡puede ser un momento divertido y lleno de creatividad! Hoy te traigo una manera divertida de aprender el credo de forma visual y dinámica, utilizando un recurso sencillo, accesible y muy atractivo: ¡los globos!

Esta actividad no solo les ayudará a los pequeños a memorizar el credo, sino que también les permitirá mover su cuerpo, desarrollar coordinación y disfrutar de un momento especial en grupo. Además, los globos son muy fáciles de conseguir y permiten una infinidad de variaciones para hacer que el aprendizaje sea aún más entretenido.









Seguimos aprendiendo las oraciones de manera divertida: El Lego Credo


Seguimos aprendiendo las oraciones de manera divertida: El Lego Credo

Siguiendo con nuestra idea de aprender oraciones de una forma entretenida, dejo ahora el recurso del Lego Credo. En esta actividad, construimos el Credo utilizando piezas o bloques de tipo Lego, formando así la torre del Credo.

Cada pieza representa una parte fundamental de la oración, permitiendo que los niños visualicen y estructuren su aprendizaje de manera tangible y divertida. Pueden trabajar individualmente o en grupos, desafiándose a completar la torre correctamente.

Esta metodología no solo refuerza la memorización, sino que también fomenta el trabajo en equipo y la creatividad, haciendo del aprendizaje una experiencia significativa y motivadora.









Padre Nuestro

 Además del recurso lúdico, es importante que los niños tengan acceso al Padre Nuestro en su totalidad de una manera atractiva.

Os dejo una versión con ilustraciones llamativas para ayudar en la memorización. 



Aprendiendo el Padre Nuestro de forma divertida

A muchos peques les cuesta aprender las oraciones, y a veces esto sucede porque no las entienden del todo. Una de las oraciones más importantes que les piden aprender es el Padre Nuestro. Para ayudarles en este proceso, he creado un recurso de tarjetas con la explicación de cada una de las partes de esta oración en palabras que los niños puedan comprender fácilmente.

Este recurso se puede utilizar de dos formas: primero, como una herramienta para explicar cada parte del Padre Nuestro de manera clara y accesible; y luego, como un divertido juego de memoria. Si los niños deben organizar las distintas frases, no solo reforzarán su comprensión, sino que también se aprenderán la oración de forma natural.

Podemos emplearlo de manera individual o en grupos, donde los pequeños compitan para ver quién logra armar correctamente el Padre Nuestro primero. ¡Una forma dinámica y entretenida de acercarse a la oración!

Si te interesa este recurso, cuéntame cómo lo utilizarías y qué otras estrategias te han funcionado para enseñar oraciones a los niños.




Descargar dinámica del Padre Nuestro en PDF





sábado, 15 de febrero de 2025

Vuelvo a Mamá Cuenta: Redescubriendo la Comunidad y el Servicio

Hace trece años, cuando nació María, creé este blog con la intención de reflexionar y compartir recursos que le permitieran sentirse parte de una comunidad. Quería que, a través de estas palabras, otras familias también encontraran apoyo y guía en el camino de la crianza. Durante un tiempo, este espacio fue un refugio, una ventana abierta a la esperanza y la construcción de un mundo más inclusivo.

Hace 8 años, Dylan llegó a nuestra vida. Un peque de acogida que nos robó el corazón y que nos enseñó una nueva forma de amor y entrega. Con el tiempo, el trabajo me absorbió, y las obligaciones diarias me alejaron de este rincón tan querido. El blog quedó en pausa, como tantas cosas que dejamos de lado sin darnos cuenta del valor que tienen para nosotros y para los demás.

Las vueltas de la vida me han llevado a un nuevo lugar, un nuevo trabajo y, sobre todo, a un nuevo espacio de reflexión. En los últimos meses, mis prioridades han cambiado. He vuelto a poner en el centro lo verdaderamente importante: mi familia, mis valores y mi vocación de servicio. Me he reencontrado con esa filosofía que siempre defendí y que, en algún momento, pareció desdibujarse en la rutina.

Hoy, vuelvo a este blog con la misma ilusión con la que lo comencé. Vuelvo para escribir, para compartir, para aprender y para seguir construyendo una comunidad donde todos los niños, sin importar su origen ni las cartas que les ha tocado jugar en la vida, puedan crecer y convertirse en lo que sueñan ser.

Quiero seguir explorando cómo, desde el amor y la educación, podemos ofrecer oportunidades reales para todos. Porque una comunidad cristiana, una comunidad de valores y servicio, se construye en la práctica diaria, en la entrega, en la empatía y en el compromiso con los demás.

Mamá, cuéntame: ¿Cómo es tu comunidad? ¿Cómo podemos seguir creando espacios donde cada niño se sienta visto, valorado y amado?

Estoy de vuelta. Y estoy lista para seguir contando historias.




domingo, 18 de octubre de 2015

Trabajando el grupo hacemos comunidad

Este año he comenzado de nuevo con los mayores del cole a dar clases de religión. Cuando hablo de nuestros mayores son peques de 3, 4 y 5 años.

Cuando hablo de la actividad que realicé con los pequeños alguno me pregunta ¿es eso clase de religión?. Yo creo que empezar por el tejado es absurdo, hay que trabajar los cimientos para que estos sean fuertes y sobre todo que en estas sesiones pueda despertar la ilusión y el interés de los niños. Que puedan conocerse y conocer a los demás porque eso les permitirá hacer grupo y ¿acaso no es eso uno de los fines de nuestra fe? El fin y el camino es la comunidad y ¿acaso no es este trabajo un punto de partida?

Estos días estamos trabajando el grupo y la necesidad de los pequeños de expresarse:
   - Dejarse guiar a través de la imaginación.
   - Iniciarse en la técnica de la visualización.
   - Iniciarse en la expresión corporal que manifiesta una vivencia.
   - Iniciarse en el descubrimiento de las posibilidades de su mundo interior.
   - Disfrutar de una situación compartida.

Así que esta semana jugamos a la pelota imaginaria. Se trata de un juego imaginario. Guiaremos a los niños para que jueguen con una pelota invisible. Es interesante realizarla en el patio si es posible, puesto que permite a los niños correr y moverse con más libertad, pero si se hace en el interior se puede adaptar de manera que no haya que desplazarse tanto.Situados todos de pie, se invita a los niños a escuchar con atención.

   “Vamos a jugar con una pelota invisible, una pelota que no podemos ver, pero sí podemos imaginar. Yo tengo aquí la mía (el profesor va abriendo las manos hasta darle volumen a una pelota que iremos rodeando y “redondeando” imaginariamente con las manos), es una pelota muy bonita de color rojo. Cada uno de vosotros puede coger su pelota y tocarla por todos los lados. ¿De qué color es la vuestra? Todas son muy bonitas.
   Ahora voy a botar la pelota con esta mano, voy a dar 3 botes y la vuelvo a coger. Y la boto con esta otra mano y la vuelvo a coger. Vosotros podéis hacer lo mismo con las vuestras. Y ahora me la pongo en la palma de la mano, con cuidado para que no se me caiga (movemos la mano como si intentáramos que la pelota no se cayera al suelo).
    La cojo con las dos manos otra vez y la voy a tirar hacia arriba, primero la tiro suavemente y la recojo, y luego la tiro con fuerza, agachándome para darle impulso y tirarla muy alto, muy muy arriba, y la espero para recogerla cuando vuelve a caer.”

Si nos encontramos en el patio, les invitamos a correr botando la pelota. Dejamos que los niños disfruten con la pelota y que lo pasen bien. Después de la actividad es importante intentar reflexionar en su medida lo que hemos hecho en la actividad.

Volvemos a recoger a los niños, y si es posible, les invitamos a tumbarse en el suelo, con los brazos y las piernas extendidos a lo largo del cuerpo. Todavía es difícil para ellos, hay niños que lo pueden hacer y los demás pueden intentarlo, aunque sea durante unos momentos. Les decimos que respiren profundamente aspirando el aire por la nariz y expulsándolo por la boca (lo hacemos para que ellos puedan imitarlo, cada uno como pueda). Y durante 2 minutos les invitamos a acordarse de la pelota, del color que tenía, de cómo subía y bajaba al tirarla, de cómo botaba…  a recordar cómo han estado jugando con ella.

Al terminar, se les invita a levantarse despacio y a dar un aplauso por lo bien que lo han pasado con la pelota invisible.