Hola, mamá.
Ya veo que llevas mucho tiempo escribiendo para mí. Y hoy, con la ayuda
de papá, me puse yo a escribir. Es un día muy especial para mí. Es tu
cumpleaños. Y como eres la mejor mamá del mundo quería decírselo a todos
tus amigos que leen esta página.
FELIZ CUMPLEAÑOS, MAMÁ. Eres la mejor del mundo. Te quiero mucho.
María
Y llegó el tiempo de Pascua, el momento de verdad de plenitud para los que vivimos la fe cristiana. Y ese sentido de fiesta, de algo grande, de tiempo maravilloso, de ocasión para vivir el misterio más grande... se nota de una manera especial cuando ponemos música a lo que sentimos.
Navegando estos días por internet, di con una canción especial para este momento pascual. Y me pareció opotuna ponérsela en clase a los más pequeños, ellos son un filtro muy bueno para saber si algo realmente tiene gancho y llega o si es un tostón para olvidar. Y la respuesta de ellos fue espectacular. Enseguida vi que les hacía vibrar, y que su mensaje, corto y concreto, pero no por ello menos importante, iba calando. Eso era lo importante: poder disfrutar y sentir con los que nos rodean que Jesús está vivo.
Esos niños que crecen de manera distinta también son hijos e hijas de Dios, y si cabe seguro que todavía son más queridos por el mismísimo Dios, que siempre prefirió a los más pequeños, los débiles, los lentos, los desprotegidos...
Ellos también tienen derecho a rezarle a Dios con el mismo lenguaje que lo hacemos todos.
Este curso una de las “preocupaciones“ que me encuentro en
el cole en algunos padres es la preparación de la comunión para sus peques. ¿A
dónde llevarlos?, ¿cuánto tiempo es?...
Muchas de las mamis tendrán fácil solución pero otras
tendrán que darle más vueltas.
Ahora que estamos en tiempo de cambio me he decidido a
escribir esto.
Sé que a María le queda mucho para que su mami le tenga que
dar vueltas a todo esto, pero como mami, e incluso como profe, no puedo dar la
espalda a lo que podríamos cambiar.
Hace algún tiempo hablaba con la madre de un pequeño a la
que no le era fácil responder a estas preguntas. Su peque, como muchos dirían,
“tiene un diagnostico de TEA”; yo prefiero decir que crece de manera distinta.
Un día leí en una de esas presentaciones que te llegan: “Te amo
aunque mi voz no hable y mis ojos no te encuentren” y me acordé de él.
Llevo unos años trabajando con niños muy especiales y sé que
todos ellos pueden aprender; sólo necesitamos cambiar nosotros un poquito
nuestra visión de enseñar y los métodos que usamos cada día. Lo que a nosotros
nos puede ser fácil de hacer a ellos les supondrá poder aprender a leer, a
escribir, a contar,…., y a hacer la
primera comunión.
Este año hemos adaptado mucho material de matemáticas, lengua, música… y ahora toca dar un paso más; sólo nos hacen falta unos programillas, un poco de paciencia y sobre todo mucha ilusión.
Sé que no le ayudaré a resolver todas las preguntas de las que hablaba al principio pero como dice un lema muy cercano a mí “mucha gente menuda haciendo cosas pequeñas en muchos lugares del mundo pueden cambiar el planeta”.
¿Quién no conoce la historia del patito feo? Que levante la mano...
El otro día en clase me preguntaba por la forma de hablar a los niños de la Cuaresma. Viendo con María dibujos animados, me di cuenta de que era mucho más sencillo de lo que parecía a primera vista.
Aquí os dejo al patito feo de siempre, que dejó de serlo para convertirse en un bonito cisne.
¿No es esto suficiente para entender ese mensaje cuaresmal de cambio?
Buscando en el baúl de los recuerdos... en el fondo del ordenador... encontré algún material que usé hace algún tiempo para una celebración de Cuaresma con niños de 7 y 8 años.
Siempre es bueno quitar todo aquello que oscurece nuestra vida y hacer resaltar lo mejor de lo que llevamos dentro, y nuestros pequeños tienen muuuuuuuuuucho dentro, y casi todo bueno.